
El programa permite congelar nuestro disco duro de manera que trabajamos normalmente con él (crear y borrar archivos, instalar y desinstalar programas, modificar el aspecto del escritorio, etc) pero cuando arranquemos de nuevo, ningún cambio habrá tenido efecto, es decir: el disco duro tendrá exactamente el mismo contenido que al principio. Si queremos instalar un programa debemos desactivar la congelación, instalarlo y volver a activar la congelación.